Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (Melilla)

Presentamos a continuación el testimonio de una maestra del Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (Melilla) de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones:

 

¿Qué supone para mí el martirio de M. Carlota de la Visitación?

Para mí un mártir es un reflejo vivo de la estela de Cristo, un destello que despierta nuestra fe dormida por este mundo en el que lo santo no está de moda, donde, ser de Cristo huele a rancio.

Como maestra y miembro de esta comunidad educativa que, a ejemplo de Francisco, busca ser una auténtica familia pese a sus debilidades, la Beatificación de Madre Carlota supone un impulso en mi labor docente, afianza la certeza de que es Dios quien lleva mi historia y la de mis alumnos y que, a través de mí, mero instrumento, va regando la misma fe que llevó a esta hermana, junto a 15 compañeros mártires, a entregar su vida por amor.

El amor, esa palabra, hoy tan maltratada, ese que M. Carlota aprendió contemplando al “Amor que no es amado”, y que germinó en el Carisma de las Hermanas Franciscanas, codo a codo junto a Madre Carmen.

Personalmente, este acontecimiento supone una ráfaga de aire fresco en mi vida personal y espiritual que no deja de ir ligada a la profesional. “De lo que hay en el corazón habla la boca”, que la alegría y la esperanza que supone tener en breve a M. Carlota, junto a nuestra fundadora, en los altares, se desborde en mi pasión como docente y la enfoque hacía el camino realmente importante en el crecimiento de cualquier persona, que no es otro que enseñar a los hombres, a los niños, el amor que Dios les tiene.

S.M.G. Maestra del Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo

2 comentarios de “Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo (Melilla)

  1. Mj dice:

    Como nos recuerda el Papa Francisco: «El mártir es un hermano, una hermana, que continúa acompañándonos en el misterio de la comunión de los santos, y que, unido a Cristo, no se desentiende de nuestro peregrinar terreno, de nuestros sufrimientos, de nuestras angustias”.
    Así como Madre Carlota y sus compañeros mártires esta beatificación se convierte en un sí prolongado de su Consagración a Cristo, un testimonio vivo de que Cristo vale la vida, sin miedos, sin dudas, sólo con la certeza de que así ganarán la vida eterna, esa vida en la que nos uniremos en el encuentro definitivo con ellos.
    Esta semana nos preparamos para esta fiesta, para este regalazo del Señor que nos dice que «el Santo no se nace, el Santo se hace» y así con nuestro testimonio de vida, demos a los demás razones para abrazar la cruz y ganar la Gloria.
    Bendito sea Dios!

  2. Noviciado dice:

    ¡¡Qué bonito testimonio, S.M.G.!! Se nota que sale de un corazón enamorado. Que el Señor mantenga siempre ese aire fresco en nuestra vida y nos nos cansemos de enseñar a niños, jóvenes, adultos y ancianos a conocer y amar a Dios. ¡¡Nos vemos en la Beatificación!!

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